El descubrimiento de Yagania chuanisin en Isla de los Estados revela la existencia de un linaje de arañas que habría permanecido aislado durante millones de años en uno de los ambientes más remotos de Argentina.

A más de 500 kilómetros de Ushuaia, donde el océano golpea costas escarpadas y los bosques parecen extenderse hasta el borde mismo del mar, se encuentra uno de los territorios más aislados de Argentina: Isla de los Estados.

Famosa por inspirar la novela “El faro del fin del mundo” de Julio Verne, esta isla alberga también una biodiversidad singular. Allí, entre bosques húmedos dominados por guindos y canelos, un equipo de investigadores del Museo Argentino de Ciencias Naturales (MACN-CONICET) y del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET) descubrió una araña tan particular que no sólo representa una especie nueva para la ciencia: también obligó a crear un género completamente nuevo para clasificarla.

El estudio fue liderado por los investigadores Martín J. Ramírez e Ivan L. F. Magalhaes, de la División Aracnología del MACN-CONICET, junto con M. Vanessa Lencinas y Guillermo Martínez Pastur, del CADIC-CONICET. Los resultados fueron publicados recientemente en la revista científica Diversity.

Un linaje digno del fin del mundo

La especie fue bautizada Yagania chuanisin y pertenece a la familia de las llamadas ‘arañas fantasma’ (Anyphaenidae), un grupo ampliamente distribuido en Sudamérica pero especialmente diverso en los bosques australes.

En biología, descubrir una especie nueva es un acontecimiento relativamente frecuente. Sin embargo, encontrar un organismo tan diferente de sus parientes conocidos que requiere crear un nuevo género es mucho menos habitual. Eso fue precisamente lo que ocurrió con Yagania chuanisin.

Los análisis anatómicos y genéticos realizados por los investigadores mostraron que esta araña pertenece a un linaje evolutivo muy antiguo, claramente diferenciado de otros grupos de arañas fantasma presentes en Sudamérica. Los resultados indican que su pariente vivo más cercano sería una especie del género Gayenna, pero ambas líneas evolutivas habrían comenzado a separarse hace aproximadamente 22 millones de años.

Actualmente, Yagania chuanisin sólo se conoce en tres localidades de Isla de los Estados, donde habita bosques dominados por guindo (Nothofagus betuloides) y canelo (Drimys winteri). Estos ambientes reciben abundantes precipitaciones durante todo el año y mantienen temperaturas relativamente bajas incluso en verano.

Lo llamativo es que, pese a décadas de estudios sobre arañas en Patagonia y Tierra del Fuego, la especie nunca fue registrada fuera de la isla. Para los científicos existen dos explicaciones posibles: que la araña habite otros sectores remotos de los bosques fueguinos y aún no haya sido encontrada, o que se trate de una especie verdaderamente endémica, exclusiva de Isla de los Estados.

Durante los períodos glaciales, el nivel del mar descendió y muchas de las actuales islas del extremo austral estuvieron conectadas al continente. Posteriormente, el aumento del nivel del mar volvió a aislar estos territorios. Los investigadores consideran que estos cambios pudieron desempeñar un papel importante en la historia evolutiva de la nueva araña, favoreciendo la divergencia de poblaciones aisladas durante miles o millones de años.

Una investigación entre el MACN y el CADIC

La colaboración entre el MACN y el CADIC fue clave para este trabajo. Las expediciones realizadas a Isla de los Estados en 2014 y 2017 permitieron recolectar los ejemplares que posteriormente fueron estudiados mediante técnicas de morfología comparada y análisis genéticos. Esta combinación de trabajo de campo, estudios anatómicos y herramientas moleculares permitió reconocer que se trataba de una especie y un género desconocidos para la ciencia.

“En esos dos viajes en 2014 y 2017 logramos explorar una decena de localidades en la isla, así como en la Península Mitre, el extremo este de la Isla Grande de Tierra del Fuego. Visitar este tipo de localidades remotas representa un gran desafío logístico”, explica Martin Ramírez, investigador del MACN además de curador y Jefe de la División Aracnología del Museo. 

Y es que el acceso a esta isla remota es realmente difícil: para llegar hay que cruzar el Estrecho de Le Maire, una de las rutas marítimas más extremas del planeta por sus vientos huracanados y corrientes. En este sentido, Ramirez destaca el trabajo de quienes facilitaron el acceso al lugar: “Estamos muy agradecidos con Federico Guerrero y la empresa 60 South, quienes nos llevaron dos veces como científicos invitados en su barco Ocean Tramp”. 


Una vez finalizadas las campañas de campo, comenzó otra etapa fundamental de la investigación. Como ocurre con todas las especies nuevas, los ejemplares de referencia de Yagania chuanisin quedaron depositados en la Colección Nacional de Aracnología del Museo Argentino de Ciencias Naturales. Estas colecciones científicas constituyen un patrimonio fundamental para la investigación, ya que preservan los ejemplares que documentan la biodiversidad y permiten que futuras generaciones de investigadores revisen y amplíen el conocimiento sobre cada especie.

Mucho más que una nueva especie

Más allá de la descripción de una nueva araña, el hallazgo aporta información valiosa sobre la evolución de los organismos que habitan los bosques australes, ayuda a reconstruir la historia biogeográfica del extremo sur de Sudamérica y plantea nuevas preguntas sobre los procesos que generan biodiversidad en ambientes aislados. 

También demuestra cuánto queda por descubrir incluso en regiones que han sido estudiadas durante décadas.