El Carnotauro 2018-01-30T12:01:52+00:00

El Carnotauro

Sólo a partir de una buena comunicación intrainstitucional es posible lograr una interacción eficiente con la sociedad. Por lo tanto. el favorable desarrollo de la comunicación interna resulta una condición sine qua non para garantizar el buen funcionamiento de las redes interpersonales del Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN), la relación con organizaciones afines y el público en general.

Por este motivo, el director del Museo, en el año 2000 consideró abordar la comunicación interna del MACN para fortalecer los cimientos que sostienen la institución. Una de las herramientas para lograr este objetivo consistió en la publicación de un boletín mensual para extender la participación.

El boletín del MACN serviría como mecanismo de reafirmación del vínculo entre el lector y la Institución y como vehículo ágil y rápido de ubicación temporo-espacial dentro de los cronogramas de actividades.

Un poco de historia

En sus comienzos el boletín del MACN nació como medio gráfico de poca extensión formal en blanco y negro. Su edición estuvo a cargo de la licenciada Mónica Spinelli quien más tarde tuvo que declinar esa responsabilidad por motivos personales.

Es a partir de octubre del año 2001, que el director encarga esta tarea a la división de Extensión, la cual se hallaba en una etapa de iniciación y expansión a cargo de la licenciada Marina Drioli con la colaboración de la licenciada Graciela Godoy.

Coincidentemente, por aquella época nuestro Museo, junto con otras tres instituciones similares, fue elegido por la empresa Correo Argentino para formar parte de una emisión de sellos postales relativos a la temática museos. La consigna era que éstos debían identificar la institución mediante una pieza que estuviese exhibida al público en forma permanente y que formase parte del patrimonio cultural argentino. Luego de una difícil búsqueda y de haber llegado a un consenso entre algunos de los prestigiosos investigadores del Museo e Instituto, la elección recayó en el Carnotaurus sastrei. Además de cumplir con los requisitos indicados , el ejemplar tipo (holotipo) forma parte de la colección de paleontología de Vertebrados del Museo.
La emisión del sello postal se realizó el 10 de noviembre de 2001 y frente a esa iniciativa, nos pareció apropiado colocar la figura del Carnotaurus como isotipo de nuestro boletín, imprimiéndole de esta forma, su propia identidad.

Un gran aporte para la materialización de esta obra lo constituyó el soporte técnico que brindó desde entonces y hasta este momento el señor Elías Villalba, quien colabora con sus conocimientos de diseño y diagramación de manera inestimable.

Fortuitamente, en mayo de 2002, se acercaron a nuestra institución las estudiantes Vanina Agostini y Pía Freaza de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA quienes debían realizar un trabajo de campo para el Taller de Comunicación Comunitaria.

Su accionar estuvo enfocado a transformar la comunidad abordada mediante actividades micro que aseguraran procesos más equitativos intentando, ante todo, tender puentes para acercar a los miembros de una comunidad y mejorar el trato humano y laboral que atraviesa sus vidas cotidianas.

Desde entonces, su labor se centró en la reestructuración del boletín de circulación interna y la propuesta, junto con la división de Extensión fue llevar a la práctica la siguiente idea “cuanto más información sea conocida por todo el grupo, más productivas y efectivas serán las relaciones”, en vistas de fomentar la participación del medio y aumentar la comunicación entre los miembros de la organización.

De esta manera, se trabajó en pos de la pluralización del boletín para acrecentar el dinamismo de los miembros de la comunidad, que se socialicen y participen más, como punto de partida en la fijación de metas que trasciendan la transformación de su micro ámbito.

Se reestructuró su diagramación para hacerlo más atractivo e incentivar la motivación, se decidió adjudicarle un nombre “El Carnotaurus” y se propuso agregar algunas secciones como agenda, citas y efemérides. También se incorporaron fotografías en color, a pedido del director del Museo, un recurso elemental para atraer al lector, que tuvo una muy buena repercusión.

Al mismo tiempo se anexó un recuadro para invitar a colaborar en la publicación, acercando información de utilidad para el grupo humano de la institución.

En aquel momento la tirada oscilaba entre los treinta y cinco y cuarenta ejemplares a raíz de condicionamientos de tipo económico y técnicos, que se pegaban en carteleras y se compartían entre los casi doscientos miembros del personal.

Concluída esta etapa se pudo advertir que la repercusión fue muy buena, se recibieron pedidos de una mayor tirada de boletines, creció la participación de los miembros acercando material para su publicación y también se recibieron críticas que sirvieron para continuar mejorando

Resumiendo, gracias a la participación de las estudiantes Agostini y Freaza fue posible desde “El Carnotaurus” estimular las emociones, colaborar a pluralizarlo y apropiarnos de él transformándolo en un puente de solidaridad y servicio social.

Distribución electrónica

A comienzos del año 2003 se produjo en nuestro Museo un gran avance desde el punto de vista comunicacional, mediante la conexión en red de las computadoras existentes en el MACN, y el acceso a Internet, con lo cual se aseguró la llegada de la información a todo el personal. Se pensó entonces en la publicación (además de la impresa) por ese medio que permitiría además, como característica intrínseca de la tecnología, un intercambio más fluido entre emisor y receptor.

Luego de un período de puesta a punto y toma de decisiones, finalmente en enero de 2004 “El Carnotaurus” abrió otro canal y llegó por correo electrónico a todos sus lectores. A partir de ese momento la información circuló de manera más abarcativa con el objetivo de conocernos mejor, establecer vínculos y fortalecer aún más la institución.

Es así que hoy en día, cualquier miembro puede suministrar y elaborar información en una estructura que apunta a la horizontalidad de la comunicación.

Es de destacar que, a pesar de esta llegada a toda la comunidad, actualmente la tirada impresa asciende a 60 ejemplares agotándose en 2 ó 3 días, lo que significa que ha sido aceptado y está fuertemente instalado en todos nosotros.

Esta parte del desafío ha sido lograda, pero todavía continuamos trabajando por más.